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lunes, 12 de noviembre de 2012

El Palacio de Carondelet



Acreditado para entrar en el palacio
En este segundo viaje a Quito tuve la oportunidad de entrar a conocer el Palacio de Carondelet, sede del Gobierno de Ecuador. Una visita que merece la pena hacer para acercarse un poco a la historia del país. Disfruté mucho de esta visita que non tenía programada y que resultó ser de lo más estimulante... ¡Si vais por Quito no dejéis de hacerla! Resulta curioso ver los salones donde se reúnen los ministros desde hace siglos para decidir el destino de Ecuador, la sala donde se pronuncian los nombramientos y comunicados gubernamentales, la puerta del despacho del presidente (donde no nos dejaron entrar aúnque ese día Correa no estaba porque tocaba emisión de su programa en la tele, al estilo Hugo Chávez), etc.

La verdad es que es todo un detalle que el presidente decidiese abrir la sede gubernamental para que todos los que lo deseen puedan conocer esta pieza del patrimonio ecuatoriano, ya que hasa 2007 permaneció cerrado al público y sólo se puede visitar desde entonces. Ya sabéis la manía que tienen los políticos de disfrutar ellos solitos de todos los bienes del patrimonio histórico de los países como si fuesen de su propiedad. En este caso, ¡bien por Correa!

Granaderos de Tarqui, la escolta presidencial ecuatoriana
 
Uno de los patios interiores gemelos del palacio

Mural sobre el descubrimiento del Amazonas, al que se llegó en una expedición salida de Quito
Mesa en la que se celebran los consejos de ministros

Comedor

Capilla

Plaza de la independencia vista desde el palacio

La puerta del fondo da al despacho de Correa, pero el guardia era el límite para los turistas...

La Plaza de la independencia de nuevo

"Salón amarillo", donde tienen lugar las tomas de posesión del gobierno

En el Salón amarillo también se realizan los comunicados presidenciales

El otro patio interior, toda una hermosura

Un "Todo a 0,35" en Quito

Estoy seguro de que todos vosotros os acordáis de los " Todo a 100" y de su posterior transformación a "Todo a 1 euro", y de como ese todo a un euro al final se acabó convirtiendo en sólo un reclamo y ninguno de los precios coincidía con esa cantidad...

En Ecuador no fueron tan "inteligentes" (quiero decir timadores y aprovechados), y a pesar de haber adoptado el dólar como moneda propia no sufrieron una inflación tan dura como la de España tras la entrada del euro por motivo de los redondeos... Esta tienda de "Todo a 0,35 centavos de dólar" me trajo muchos recuerdos de los extintos "Todo a 100" y algunas reflexiones sobre nuestra forma de ser...

Día de España


12 de octubre, Día de la raza (aquí aun conserva ese nombre en lugar del Día de la hispanidad), fiesta de rigor en la Embajada de España, y yo fui uno de los invitados.

Resulta curioso que los españoles tengamos más importancia cuando estamos fuera que cuando estamos dentro de nuestro país... Si estuviese en Galicia no me invitarían ni a una recepción en mi ayuntamiento, y si quisiese asistir a uno de esos desfiles militares que se organizan para honrar la españolidad (que tendrá que ver una cosa con la otra, me pregunto yo...), tendría que haber peleado por un sitio en la primera fila contra todas las marujas del país; sin embargo, aquí en Colombia sí me invitan a tomarme unos vinos y unos canapés en la casa del embajador, con los máximos representantes del ejército y la guardia civil, con los gerentes de las grandes empresas españolas, etc.

Tendré que disfrutar de estos privilegios mientras pueda (como buen español soy muy amigo de las cosas gratuitas y de los gañotazos en general), que cuando vuelva a España seré de nuevo un ciudadano de segunda... Que cosas...

Comiendo chicharrones en Colombia

¡Ojo a lo grasienta que está la bolsa!
Colombia, un gran país en el que puedes comprar chicharrones auténticos en cualquier tienda... ¡Ñam ñam!, ¡esto sí que es buena alimentación y no la del avión de la que hablaba en el post anterior!

Lo único que no echo de menos de Galicia (además de la lluvia, claro...)

La comida de avión más sana jamás vista


Volviendo de Quito tuve la oportunidad de disfrutar de la comida más sana que jamás haya probado en un avión... A ver cuánto tardo en que me vuelvan a servir algo tan sano como esto...

Quito (segunda visita)

No hay sitio a donde vaya en donde no haya estado antes Bolívar... ¡Menudo viajero este hombre!

Una vez más tuve la oportunidad de pasear por Quito ¡y me encanta!; sus casas de colores, su gente, el enclave con el hermoso volcán Pichincha acechando la ciudad. Me queda aun la espina clavada de que las dos veces que fui el cielo nublado me impidió divisar a lo lejos los volcanes nevados que rodean la ciudad... Aun así, disfruté mucho con el mero hecho de pasear por las calles de la ciudad histórica, todo un regalo. El único pero fue la lluvia, que cayó duramente durante todo el fin de semana, pero como hacía meses que no llovía, los quiteños estaban encantados, por lo que no me importó acabar mojado hasta los calzones ya que ellos estaban contentos.

Calle de Quito

Limpiabotas quiteño

Otra calle con sus características casas de colores

Plano de la ciudad vieja

Hermoso rincón fuera del circuito turístico

Convento de San Francisco

Esta vezme llovió a mares

Casa de Sebastián de Benalcázar, fundador de la ciudad

Basílica del voto nacional desde lejos

Una de las primeras casas de dos pisos de la ciudad que perteneció a uno de sus fundadores

Primera imagen que me encuentro del santo fundador del Opus... ¡Manda huevos!

Más comida colombiana: ¡hormigas culonas!

¿Adivinas cuál es el ingrediente principal de la comida que cocinan aquí?
En la visita a Barichara aproveché para probar uno de los platos típicos de la región de Santander: las hormigas "culonas". Ciertamente, o pimero que se atrevió a comer un bicho de estos tenía que estar muerto de hambre; pero realmente, después de comprobar que no saben a nada más que a "churruscado", imagino que el segundo, tercero y siguientes que continuaron comiendo este manjar (¿?) tenían aun más hambre que el valiente pionero...

En fin, comer insectos es otra cosa menos que ya me queda por hacer en la vida.

Lengua y albóndigas en salsa de hormiga culona, con abundantes hormigas enteras además de algunas trituradas